<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	>

<channel>
	<title>Siguiendo Huellas</title>
	<atom:link href="http://siguiendohuellas.com.ar/?feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://siguiendohuellas.com.ar</link>
	<description>Relatos de Viajes y Turismo Aventura</description>
	<pubDate>Mon, 16 Nov 2009 16:56:55 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.7.1</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Cruce a Chile en bicicleta por el Paso Pehuenche</title>
		<link>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=188</link>
		<comments>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=188#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 Feb 2009 21:53:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Mountain Bike]]></category>

		<category><![CDATA[bicicletas]]></category>

		<category><![CDATA[cruce]]></category>

		<category><![CDATA[travesia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://siguiendohuellas.com.ar/?p=188</guid>
		<description><![CDATA[Una travesía que reunió a 3 personas durante 5 dias, atravesando 313.74km de tierra, ripio y asfalto por el corazón de la cordillera de los Andes.
 
 
La idea se vino formando desde marzo del 2008. Luego de varias invitaciones rechazadas y problemas de coordinación de horarios y vacaciones, la fecha de salida estaba establecida [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Una travesía que reunió a 3 personas durante 5 dias, atravesando 313.74km de tierra, ripio y asfalto por el corazón de la cordillera de los Andes.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb.png" width="604" height="140" /></a> </p>
<p> <span id="more-188"></span>
<p>La idea se vino formando desde marzo del 2008. Luego de varias invitaciones rechazadas y problemas de coordinación de horarios y vacaciones, la fecha de salida estaba establecida e inamovible. Primero de Febrero.</p>
<h4>DIA I</h4>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image1.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 0px 0px 15px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb1.png" width="244" height="184" /></a> Salimos de Malargue un poco tarde, cerca de las 14:40, tanto Germán, Ivan y yo estabamos mentalizados en los primeros 65 km de viaje hasta Bardas Blancas. El camino era ideal. Pavimento suave, un sol que pegaba lo suficiente para pedalear cómodo.</p>
<p>El camino venía en subida suave, pero luego de los primeros 20km&#160; se acabó el pavimento y entramos en camino consolidados / de ripio. Este sería nuestro camino por los próximos 4 días. El viento venía aumentando su poder y el pedaleo se complicaba en la subida.</p>
<p>Al llegar al km 40 de pedaleo se presentó el primer problema, cerca de un arroyo que paramos a descansar. Apoyamos las bicis sobre unas piedras y Germán notó que el soporte derecho de mis alforjas estaba suelto! Por suerte Germán traía las herramientas necesarias y un par de tornillos de más y pudimos salir adelante. Sino ese era el fin de la aventura para mi.</p>
<p>Seguimos adelante y la subida castigaba nuestras piernas. El agua se agotaba rápidamente y nos dimos cuenta que no teníamos suficientes recipientes para los tres. Esto hacía que nos detuvieramos constantemente a recargar. Eventualmente logramos llegar a unas bajadas y tuve otro problema. Encontramos una zona de camino zerrucho, formado por las lluvias. El traqueteo de la bici soltaba mi alforja derecha, que volaba por los aires al camino. Esto paso 4 veces! Ya no daba más de tanto putear.</p>
<p>Una vez más, Germán sacó de su caja de herramientas unos precintos salvadores que nos dieron una mano ajustando el equipo. </p>
<p><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image2.png" width="244" height="184" />El resto de la tarde siguió normal, pero se nos venía la noche encima y teníamos que llegar a Bardas Blancas! Con tantos problemas y paradas habíamos retrasado el viaje en un par de horas. Eran las 19:30 y finalmente pudimos hacer un recambio de agua sobre un arroyo que nos avisó un camionero que andaba por ahí.</p>
<p>A partir de ahí era todo bajada hasta Bardas, que estaba como a 20km de pedaleo. Con el cansancio que llevabamos parecía que no ibamos a llegar nunca. La noche ya estaba sobre nosotros y finalmente a lo lejos apreciamos el pueblo de Bardas Blancas. Eso subió un poco la moral, y entre caminar un poco y pedalear otro, cerca de las 22:10 llegamos al pueblo bajo una oscuridad total.</p>
<p>Estabamos realmente cansados asi que buscamos algún lugar para alojarnos. Preguntamos en una despensa local y nos recomendaron un alojamiento subiendo una lomada, cerca del destacamento de policía. El encargado del lugar nos cobró 90 pesos a los tres, asi que nos duchamos, comimos y nos acostamos.</p>
<h4>DIA II&#160;&#160; </h4>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image3.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb2.png" width="244" height="184" /></a> Nos levantamos cerca de las 9. Desayunamos un buen café y estabamos preparandonos para salir, pero Germán notó que la rueda delantera de Ivan estaba pinchada. Después de desarmarla notó que la cinta de kevlar que usabamos en las tres bicicletas había mordido la cámara asi que arregló la rueda y desarmó las otras 3 ruedas que tenían la misma cinta, para evitar contrariedades después. </p>
<p>Terminó cerca de las 12:30, así que salimos cuesta arriba para Las Loicas, a unos 40km de distancia. Por suerte encontramos unas botellas vacías de gaseosa en la basura que lavamos y usamos para llevar más agua. También pudimos ver un poco del pueblo y como lucía de día, con sus raras formaciones rocosas.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image4.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 0px 0px 5px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb3.png" width="244" height="184" /></a> Salimos pedaleando tranquilos, yo quedándome más rezagado y los chicos adelante. Cerca de las 14 el viento ya pegaba fuerte, y en dirección contraria, lo que hacía que cada pedaleo sea un suplicio. La velocidad promedio era de 6km/h. Las subidas no terminaban más y los remolinos de viento y arena sacudian la estabilidad de la bici y pegaban fuerte en la cara. </p>
<p>Cerca de las 14 paramos a comer. Yo estaba realmente exausto. Comimos unos fideos y descansamos una hora. Habíamos andado 20km, y todavía estabamos a mitad de camino. Cuando volvimos a la ruta el viento seguía fuerte y me destrozaba las piernas. Había mucho descanso entre pedaleo y estirar las manos que se me acalambraban de sostener fuerte el manubrio para no perder el equilibrio.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image5.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb4.png" width="244" height="184" /></a> Según el velocimetro estabamos a 4km más, y después de una curva alcancé a ver el cartel de Las Loicas, para gran alivio de todos. Paramos en un camping, casi al final del pueblo, que nos cobraron 10 pesos por la carpa. Armamos la carpa y los chicos&#160; fueron a pasear un rato a ver que encontraban para comer. Yo aproveché para ver los alrededores. Un gendarme me dijo que había que hacer aduana allí, justo al lado del camping, donde estaba el estableciemiento de frontera.</p>
<p>El final del día siguió tranquilo, y mientras comíamos se nos acercó un cura que después nos comentó lo que hacía por ahí y charlamos un poco de la vida y las aventuras. El padre Pato estubo un rato con nosotros y luego se marchó a comer un chivito, al cual no estabamos invitados. Abrimos las cervezas que compraron los chicos en una despensa y brindamos por otro duro día. </p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image6.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb5.png" width="244" height="184" /></a> </p>
<h4><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image7.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb6.png" width="244" height="184" /></a> </h4>
<h4>DIA III</h4>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image8.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb7.png" width="244" height="184" /></a> Me desperté medio mareado, sin embargo había que seguir. Hicimos los trámites de salida del país y a las 10:30 estabamos pedaleando hacia el límite con Chile, el Paso Pehuenche, a 2500 msnm. Esta etapa también incluían 40km de pedaleo, pero la subida era más pronunciada y sabíamos que era la etapa más dura de todas.</p>
<p>Los primeros 15km fueron muy tranquilos, pero pasado el mediodía el viento y las tormentas de arena empezaron nuevamente. A esta altura ya se pueden ver obreros trabajando y maquinaria sobre la ruta que quieren pavimentar hace un tiempo ya.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image9.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 0px 0px 5px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb8.png" width="244" height="184" /></a> Paramos a comer cerca de las 13:30, y me sentía totalmente destrozado. Descansamos cerca de una hora y media. Los fideos estaban deliciosos, junto con un poco de jugo Tang y algo de pan que nos sobraba. </p>
<p>Nunca me costó tanto salir a pedalear nuevamente. El resto de la tarde transcurrio entre pedalear, descansar, agua, ,pedalear, agua, agua, descansar, pedalear, seguir, pedalear. Así hasta las 19:30, que llegamos al Paso.</p>
<p>&#160;</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image10.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb9.png" width="244" height="184" /></a> Algo muy bizarro antes de llegar fué encontrar al padre Pato, el cura del camping en la ruta que venía en una camioneta de la frontera. Ciertamente un episodio muy loco! Hablamos un rato y nos sacamos la foto obligarotia para recordar el momento.</p>
<p>Ya en el paso buscamos un lugar para armar la carpa. No había un alma y el lugar estaba muy sucio por un encuentro anual que se realiza en la zona anualmente. Una pena que la gente sea tan mugrienta y nadie controle el evento.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image11.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 0px 0px 10px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb10.png" width="244" height="184" /></a> Encontramos unos escombros de un puesto antiguo donde armamos la carpa. Finalmente pude descansar y admirar el lugar. Sencillamente increíble. El atardecer invitaba a relajarse y disfrutar.</p>
<p>Esa noche comimos polenta e Iván prendió un fuego para pasar un rato y charlar. Media hora después yo estaba en la bolsa de dormir, muy cansado y expectante a lo que todavía faltaba por seguir.</p>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>DIA IV</h4>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image12.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb11.png" width="244" height="184" /></a> Nos levantamos y desayunamos muy tranquilos. Habíamos llegado al punto más alto de la travesía y a partir de ahora todo sería bajada. Recargamos agua y nos sacamos unas fotos en el hito y los monumentos del lugar. Debo recalcar una vez más la mugre que había por todos lados, producto del evento anual que se realiza en el lugar.</p>
<p>Cerca de las 10:30 salimos, ya en tierras chilenas, hacia los 65km que nos esperaban para ese día. En esta etapa es cuando uno se da cuenta que todo el sufrimiento de los días anteriores realmente vale la pena. Bajadas infernales de arena y ripio, que sacuden los brazos pese a la suspensión, y el viento pega fuerte de velocidad en la cara. El freno es casi obligatorio!</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image13.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 0px 0px 10px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb12.png" width="244" height="184" /></a> Las subidas empinadas que encontramos eran simples obstáculos, que se sentían como una molesta obligación antes de poder disfrutar la bajada que sigue. A veces ibamos tan rápido que pese a los lentes de bici, los ojos me lagrimeaban y el aire fresco nos forzaba a abrigarnos. </p>
<p>Cruzamos así por los laterales de la increíble Laguna del Maule, un lugar sencillamente espectacular, y cerca de las 13 llegamos a la punta opuesta, para parar en el paso fronterizo chileno. Allí el guardia nos hizo el papeleo correspondiente, y nos revisó las alforjas, haciendonos sacar todo lo que teníamos. Creo que estaba aburrido, porque revisó todo el maldito!</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image14.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb13.png" width="244" height="184" /></a> El guardaparque nos hizo perder una hora de pedaleo, y el viaje continuó entre subidas y bajadas. El ritmo era rápido. Encontramos unas zonas de construcción de la ruta y un arbol nos convenció a parar a comer un par de fideos, descansar e hidratarnos. Eso nos tomó otra hora. Así pedaleamos hasta las 18, que llegamos a aduana chilena, donde una vez más hicimos el papeleo para estar legales en el pais.</p>
<p>Se nos hacía tarde y no sabíamos bien donde parar por la noche. Preguntamos a varios obreros y uno nos comentó de un lugar que se llama Los Alamos, un simpático pueblo al otro lado del río. Unos 4km&#160; de donde estábamos. Pedaleamos tranquilos y sin apuros. <a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image16.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 5px 0px 0px 5px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb14.png" width="244" height="184" /></a>Amenazaba con llover, y el próximo pueblo estaba a unos 20km, así que tampoco teníamos mucha opción.</p>
<p>&#160; Llegamos a Los Alamos a las 19:30. Resultó ser un parador de los obreros del lugar, con un gran comedor y una especie de casino que no me animé nunca a entrar. Preguntando por un lugar para quedarnos, conocimos a Jimena, que nos alquiló una gran casa de madera por tan solo de 1000 pesos chilenos!!! unos 6 pesos argentinos, para pasar la noche, con ducha, camas y cocina. </p>
<p>Aprovechamos a ducharnos, y mientras Germán se sacudía la mugre bajo el agua, fuimos con Ivan a comprar pan y algunas cosas, y recorrer el pueblo. Realmente una belleza, una calma, un lugar increíble. Frente a donde compramos el pan había una cancha de futbol y los equipos locales estaban jugando. Compramos coca, pan, dulce, cerveza, y un par de caramelos y dulces. También había un teléfono, asi que aproveché para llamar a casa y avisar que seguía con vida.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image17.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb15.png" width="244" height="184" /></a>A esta altura las bicicletas eran un asco, la ropa era un asco y nosotros eramos un asco! Cerca de las 22 comimos y Germán descubrió que su cubierta trasera estaba medio baja y la reparó. Luego dormimos como hacía tiempo no lo hacíamos.</p>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image18.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb16.png" width="244" height="184" /></a> <a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image19.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb17.png" width="244" height="184" /></a></h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>&#160;</h4>
<h4>DIA V</h4>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image20.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb18.png" width="244" height="184" /></a> El despertador sonó a las 7:30, pero hasta las 8:00 no me levanté. Hoy teníamos unos 100km hasta la ciudad de Talca, el tramo más largo del viaje. Tomé un buen café, armamos las bikas, agradecimos a Jimena por todo y salimos. </p>
<p>Todo el camino era en bajada, y volvimos al asfalto, lo que nos dió una facilidad de pedaleo impresionante. A la hora y media de partir ya habíamos hecho 20km, y el clima se estaba volviendo inestable, con amenaza de lluvias y fresco. Para ese momento del día mi talón derecho tenía molestias y jodía al pedalear.</p>
<p>Cerca del mediodía paramos en un puesto al costado de la ruta y compramos unas galletas con queso, que comimos ahí mismo hechados en el pastito junto a unos patos y cabras que nos hacían el aguante. Unos 35 minutos después estabamos rodando, con un promedio de 18km/h y mi pié que jodía un poco más a cada pedaleada.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image21.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 0px 0px 10px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb19.png" width="244" height="184" /></a> Alternabamos entre largas bajadas y alguna que otra subida, pero en una de las subidas más largas, presa del calor y del esfuerzo constante, empecé a sangrar por la nariz. Iván y Germán estaban bastante adelantados y como yo quedé en la loma ellos no me vieron. Estuve unos 20 minutos tratando de parar la hemorragia y que no me atropellaran los camiones que pasaban cerca. Por suerte Iván volvió a ver que pasaba y me dió una mano. Me moje la cara para sacar la sangre que tenía y seguimos. Ya eran las 15:00 y había 70km detrás nuestro.</p>
<p>A las 16:00 paramos a comer un poco de frutas y tomar un jugo en una parada de bus. Hasta el momento no habíamos sacado muchas fotos, ya que era todo campo y asfalto. Estabamos a 15km de Talca, el destino final del día, y luego de comer nos tomó una hora más llegar hasta allá. La primera ciudad grande que llegamos desde la salida en Argentina.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image22.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb20.png" width="244" height="184" /></a> Nos costó bastante encontrar un lugar para quedarnos, pero finalmente nos quedamos en el Hostal de la Sra Maria; un lindo lugar que nos cobraba 28000 pesos chilenos por los 3, con desayuno incluido.</p>
<p>Decidimos quedarnos y nos tomamos unos mates en el increible patio que tiene el lugar. Aprovechamos a ducharnos tranquilamente y volver “a la normalidad”. La gente del hostel era muy accesible, y les preguntamos cual era la mejor forma de seguir hasta la Ciudad de Constitución. Luego de ver en Google Earth (en la notebook de uno de los chicos del hostel) las posibles rutas y como eran, la tía de alguien comentó sobre un tren histórico que va de Talca a Constitución y que el trayecto es muy lindo para hacerlo.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image23.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb21.png" width="244" height="184" /></a> La idea pareció buena, sobre todo sabiendo que teníamos que atravesar otro cordón montañoso y que mi talón no iba a soportar. Aparte los chicos también me comentaron que por ahí nos aburriamos de tanto asfalto y campo, que era lo que quedaba de paisaje hasta llegar al océano.</p>
<p>La decisión fué unánime y salimos a sacar los pasajes y conocer la ciudad. La estación estaba a 7 cuadras. El pasaje salía 1400 pesos chilenos y salían dos trenes, a las 7:30 y a las 16:30. Obviamente elejimos el de las 16:30, para tener tiempo de dormir y pasear un poco más por la ciudad.</p>
<p>Cayendo la noche y ya de vuelta, los chicos fueron a comprar una pizza para comer. Yo volví al hostel y me heché en la cama esperándolos, pensando en lo que habíamos hecho y los dos días de playa que ganábamos con el viaje en tren, bien merecidos después de una increible experiencia.</p>
</p>
</p>
<h4>DIA VI</h4>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image24.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb22.png" width="244" height="184" /></a> Ese día amaneció tranquilo, con un buen desayuno y un paseo por la cuidad. Aprovechamos para mandar unos mails y contar un poco como iba todo.</p>
<p>Nos despedimos de la gente del hostel y fuimos a la estación de trenes pasadas las 14, para comer algo y estar listo con las bikas desarmadas.</p>
<p>Comimos en el suelo y esperamos al tren que llegara, lo cual fue una gran sorpresa, ya que era un tren muy chico!!! Nos causó gracia que las 3 bicis en línea ocupaban el mismo largo que la mitad del tren. Hablando con el encargado nos dijo que teníamos que pagar extra por llevar las bicis, que no tuvimos otra opción más que hacerlo. Desarmamos todas las bicis y las llevamos al final del 1er (y último) bagón. Fué medio estresante ya que se subía mucha gente y era medio incómodo todo.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image25.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 0px 0px 5px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb23.png" width="244" height="184" /></a>Por suerte acomodamos todo a tiempo y el tren salió. El viaje fué increible y vimos lugares impresionantes, donde subía y bajaba gente en el medio de la nada. También aprovechamos un poco para descansar y dormir lo que se pudo.</p>
<p>Así y todo llegamos a la tardecita a la estación de Constitución, armamos las bikas y salimos a buscar un lugar para quedarnos. Encontramos un hostel bastante bueno, que tenía los precios similares al de Talca. Nos quedamos ahí y aprovechamos a conocer la ciudad y la playa! </p>
<p>Era realmente un lugar muy frío, y con mucho viento. paseamos un rato y nos fuimos a dormir del cansancio y del largo viaje en tren.</p>
<p>Al otro día aprovechamos a pasear, y conocer la increíble Piedra de la Iglesia y hecharnos en la arena un rato. Aprovechamos el día para no hacer nada y comer. Solo nos aseguramos de sacar el pasaje a Santiago, y de ahí de vuelta a Mendoza. </p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image26.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb24.png" width="244" height="184" /></a></p>
</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image27.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image-thumb25.png" width="244" height="184" /></a></p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/image28.png"></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://siguiendohuellas.com.ar/?feed=rss2&amp;p=188</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Ascenso al Cerro San Bernardo</title>
		<link>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=15</link>
		<comments>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=15#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Oct 2008 00:02:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>matEo</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Trekking]]></category>

		<category><![CDATA[ascencion]]></category>

		<category><![CDATA[cerro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/?p=15</guid>
		<description><![CDATA[Habíamos planeado todo desde hace unos días, con idas y venidas vía mail. El equipo lo formamos varios: Tomas, Javier, Fernando, Norberto, Nicolás y yo.
 
 
 Salimos todos el sábado luego del mediodía desde Mendoza, con un viaje de 70 km aproximadamente hasta el centro de esquí Vallecitos, punto de partida para el trekking [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sanbernardo2.jpg"></a>Habíamos planeado todo desde hace unos días, con idas y venidas vía mail. El equipo lo formamos varios: Tomas, Javier, Fernando, Norberto, Nicolás y yo.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image7.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb7.png" width="604" height="137" /></a> </p>
<p> <span id="more-15"></span>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 15px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb.png" width="244" height="184" /></a> Salimos todos el sábado luego del mediodía desde Mendoza, con un viaje de 70 km aproximadamente hasta el centro de esquí Vallecitos, punto de partida para el trekking inicial a Las Veguitas, y de ahí a la cima del San Bernardo.</p>
<p>Al llegar armamos mochilas y repartimos comida entre las mochilas presentes. Teníamos todo listo, aseguramos los autos con alarma y piedras en contra de la corriente y largamos la caminata de unos 30 minutos hasta Las Veguitas, pasando por una tranquera para cruzar el río y de ahí tomar el sendero que nos lleva directo.</p>
<p>El clima no nos acompañaba mucho. En el camino de ida en auto llovió un poco y pensamos que íbamos a tener que abortar la salida. Sin embargo seguimos.</p>
<p>La caminata la hicimos tranquilos, con Fernando a la cabeza, el más experimentado del grupo. Los GPS ya estaban registrando nuestros pasos y la moral estaba alta. Por suerte el sendero está bien marcado y bordeando el río llegamos hasta una pequeña planicie que es Las Veguitas, a unos 3200 metros de altura.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image1.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 0px 0px 10px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb1.png" width="244" height="184" /></a> Pese a que se puede hacer todo el cerro en un día, es recomendable para los menos experimentados (como nosotros) hacer noche para aclimatar. Así que buscamos un buen lugar para armar carpas y empezamos con el despliegue. La temperatura estaba descendiendo rápidamente y siendo casi las 8 de la tarde, se estaba poniendo fresco.<a href="http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sanbernardo5.jpg"></a></p>
<p>La noche transcurrió tranquila, con unos ravioles con salsa realmente deliciosos que nos lleno el estómago y siendo las 10 y con unos -2 C de temperatura, decidí ir a acostarme mientras los demás tonteaban con la cámara de foto y la sobre apertura del objetivo.</p>
<p>A las seis y media de la mañana aproximadamente nos levantamos para desayunar y salir no más tarde de las ocho hacia el cerro. Estaba realmente fresco, pero sabíamos que no teníamos que llevar tanto abrigo ya que una vez que empieza la marcha el calor aparece de repente. Terminamos de desayunar, y armamos las mochilas para el ascenso.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image2.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb2.png" width="244" height="184" /></a> Un poco de fruta, mucha agua, almendras, pasas, barras de cereal, caramelos y unos emparedados de jamón y queso era todo lo que teníamos para comer. Lo repartimos entre varios y largamos. Fernando recomendó tomarnos un par de aspirinas para favoreces la oxigenación y ya estábamos en marcha.</p>
<p>El Cerro San Bernardo estaba justo a nuestra derecha, pero antes teníamos que cruzar el pequeño río. Hacer esto implicaba bajar un par de metros hasta el lecho y después volver a subir, tomando por fin la base del cerro para empezar a trepar.</p>
<p><a href="http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sanbernardo1.jpg"></a>El camino era bastante pedregoso y con nieve, al punto tal que convenía directamente caminar por los tramos de nieve, pero haciendo el andar más pesado y lento, ya que había que chequear que no nos hundiéramos a cada paso. Los que lideraban el ascenso se encargaban de esto, generalmente Tomás o Fernando.</p>
<p>El primer tramo no presentó mucha dificultad, tal vez por el entusiasmo, pero sí había que tener cuidado con las zonas de piedras que estaban medias flojas. A medida que subiamos, la pendiente se iba empinando cada vez más, obligandonos a recorrer en zigzag la mayoría del tiempo.</p>
<p>También el clima era desfavorable. La inestabilidad era muy marcada. Por momentos salía el sol y nos daba mucho calor, por momentos nublado con mucho frío y viento que te congelaba la cara.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image3.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb3.png" width="244" height="184" /></a> Llegando a la barrera de los 3800 msnm, las nubes nos alcanzaron y prácticamente no veíamos más de 4 o 5 metros para adelante. Había que seguir &quot;la mochila&quot; delante tuyo. Esto al principio me asustó un poco, pero al cabo de un tiempo debo reconocer que le dio otro sabor a la aventura.</p>
<p>La mañana transcurría de a un paso a la vez. Yo no estaba cansado, pero la altura se hacía notar y cada paso en la nieve se volvía más y más pesado, sobre todo en un par de zonas donde literalmente teníamos la nieve hasta la cintura. Esto dificultaba mucho la marcha, y aunque trataba de seguir las huellas de mis compañeros, igual terminaba hundiéndome y haciendo mucho esfuerzo por continuar.</p>
<p>Los descansos eran constantes, cada unos 35 o 40 minutos parábamos para recuperar, y a veces de forma individual nos tomábamos un descanso de un par de minutos y de paso admirar la increíble vista.<a href="http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sanbernardo4.jpg"></a></p>
<p>Los últimos tramos del cerro fueron los peores. La pendiente realmente era empinada y los metros finales implicaban escalar entre rocas rodeadas por un lado de nieve muy blanda y por otro un precipicio que daba vértigo ver para abajo. En esta parte del ascenso realmente tuve miedo. Tenía las zapatillas mojadas, estaba cansado y con pocos reflejos y las piedras estaban poco firmes. Todo esto sumaba que mis compañeros ya estaban en la cima hacía como 10 minutos y no me escuchaban cuando les preguntaba por donde habían subido.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image4.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb4.png" width="244" height="184" /></a> No me quedó otra que armarme de coraje y subir lentamente. Fue un momento tenso, pero finalmente lo logré. Los chicos me felicitaron y Fernando filmó mi llegada gloriosa.</p>
<p>La vista en la cumbre era suprema. Rodeados de cerros que pronto subiríamos y las nubes por debajo que acolchonaban la vista. Descansé un rato y compartimos la experiencia de cumbre con los muchachos, mientras nos disponíamos a sacarnos las medias mojadas y compartir la comida en la cima. Nos llevó unas 5 horas y media alcanzar la cumbre.</p>
<p>Javier aprovechó para dormir un rato y todos nos sacamos las fotos obligatorias. Bien abajo se veía otro grupo de personas que también subían.</p>
<p>Eran las 2 de la tarde aproximadamente y era hora de volver. Tomás escribió nuestra hazaña y la dejó en la cruz como testimonio del ascenso. Fernando mientras tanto investigaba una variante para el descenso y decidió bajar por otro lado, un poco más suave.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image5.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb5.png" width="244" height="184" /></a> Armamos todo y salimos para allá, sabiendo que la bajada era peligrosa y demoledora de rodillas y tobillos. Encontramos en el camino algunas personas que no se animaron a la cima y estaban descansando y paso a paso, pero esta vez más acelerados, bajábamos anhelando un café caliente y llegar a casa a ducharnos.Hubieron muchos resbalones y caídas. Había que bajar con cuidado&#8230; En una de ellas me resbalé, enganché mi pierna entre unas rocas y me sostuve con los bastones para no caerme, lo que provocó que uno de ellos se doblara bastante.</p>
<p>A esa altura ya me dolía todo, y los chicos me esperaban más abajo, mientras yo bajaba despacio y entre caídas de roca muy feas como para experimentarlas. Al alcanzarlos me ofrecieron liderar así no me atrasaba y bajamos el último tramo antes del río. A esta altura de la caminata la pendiente bajaba cada vez más y era más cómodo caminar. Los últimos tramos estaban cubiertos de nieve, y decidimos bajarlos de &quot;culopatín&quot;. Debo reconocer que estaba medio reacio a la idea, pero al verlos desaparecer a todos entre las densas nubes, simplemente me tiré como ellos y ahorramos mucho tiempo de bajada. Fue muy divertido y alcanzamos velocidades muy rápidas!</p>
<p><a href="http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sanbernardo13.jpg"></a>Al final del tobogán de nieve estaba el río que cruzamos 8 horas antes, y unos pasos más allá estaban las carpas, cubiertas de nubes densas y lluvia tenue que empapaba todo el equipo lentamente. Habíamos tardado unas 3 horas y media en bajar, haciendo un total de 8 horas 45 minutos de expedición.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image6.png"><img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb6.png" width="244" height="184" /></a> Yo estaba totalmente mojado y con las botas de trek empapadas. Así que armé rápidamente la carpa con Javier, armé la mochila desastrosamente y emprendí el regreso hasta el auto, por el sendero que caminamos ayer a la tarde. Javier vino conmigo y los demás llegarían después.</p>
<p>Finalmente llegamos al auto, armamos las cosas, saldamos los gastos que tuvimos y estábamos listos para partir. Fernando me acompaño en el auto y Coca Cola fresca y galletas mediante, volvimos a casa pensando cual sería el próximo cerro&#8230;</p>
<p><a href="http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sanbernardo6.jpg">&#160;</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://siguiendohuellas.com.ar/?feed=rss2&amp;p=15</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Ascenso al Cerro Champaqu&#237;</title>
		<link>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=41</link>
		<comments>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=41#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 28 Mar 2008 00:07:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>German</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Trekking]]></category>

		<category><![CDATA[ascencion]]></category>

		<category><![CDATA[cerro]]></category>

		<category><![CDATA[cordoba]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/?p=41</guid>
		<description><![CDATA[Tras recibir indicaciones de (Lucas y Melina) propietarios del camping Sol y Luna, en La cumbrecita, donde hacía cuatro días que estaba acampando, emprendí el viaje a pie y sin compañía al Cerro Champaqui.
 
 
&#160;
Saliendo el sábado 18/03, a las 10 AM, con un cielo despejado y un clima cálido, llevando dos mochilas con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tras recibir indicaciones de (Lucas y Melina) propietarios del camping Sol y Luna, en La cumbrecita, donde hacía cuatro días que estaba acampando, emprendí el viaje a pie y sin compañía al Cerro Champaqui.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image9.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb9.png" width="604" height="138" /></a> </p>
<p> <span id="more-41"></span>
<p>&#160;</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-43" title="champaqui1" alt="champaqui1" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2007/03/champaqui1-300x225.jpg" width="300" height="225" />Saliendo el sábado 18/03, a las 10 AM, con un cielo despejado y un clima cálido, llevando dos mochilas con alimentos y ropa para el viaje, no poseía brújula ni mapas para guiarme, solo teníia las indicaciones que había memorizado. Luego de caminar tres horas por los cerros, cruzando arroyos, pinares, ganado, pircas, alambrados y desviándome del camino mas corto y apropiado por equivocación, llegue a Villa Alpina, ubicada a 12 Km. de La Cumbrecita y a 15 del Cerro Champaqui, siendo el pueblo mas cercano al mismo. Una vez en el lugar me dirigí al almacén de ramos generales del pueblo, atendido por su dueño Francisco Escalante (uno de los fundadores del lugar) y a su vez propietario del albergue Escalante ubicado al pie del Cerro Champaqui.</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-47" title="champaqui5" alt="champaqui5" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2007/03/champaqui5-300x225.jpg" width="300" height="225" />Ahí repuse provisiones y nuevas indicaciones para llegar a destino, aproveche para comer y descansar por no más de media hora a orillas del río Los Reartes. Al terminar el descanso seguí viaje, después de varias horas de caminata por los senderos siempre cuesta arriba y guiándome con los mojones colocados estrategicamente en los mismos, llegué a los puestos de montaña (Doña Nena y Moisés López), sin detenerme y al salir de puesto López, ya se podía observar al imponente Cerro Champaqui (2789 msnm), escoltado por el Cerro Los Linderos (2730 msnm) y el Cerro Negro (2620 msnm). El cansancio ya se hacia sentir, pero no podía detenerme ya que faltaban dos horas de caminata, y no tenia equipo para pasar la noche en los cerros.</p>
<p><img class="alignright size-medium wp-image-44" title="champaqui2" alt="champaqui2" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2007/03/champaqui2-300x225.jpg" width="300" height="225" />Al cabo de diez horas de dura caminata, llegue al pie del Cerro Champaqui, encontrándome con una fiesta patronal, de la cual participaban personas de varios pueblos cercanos y no tanto, al lugar. Mientras el sol se ocultaba tras los grades cerros, yo me instalaba en el albergue, luego de asearme me dirigí al comedor para recibir la ansiada cena, una vez en el lugar un grupo de jóvenes que venían de Córdoba Capital, entablaron una conversación conmigo y al cabo de unos pocos minutos ya me había acoplado al grupo acordando hacer juntos el ascenso al Champaqui y el retorno hasta Villa Alpina.</p>
<p>A la mañana siguiente 9 AM aprox. Comenzamos el ascenso al cerro, la escarcha de la helada que cayo por la noche aún estaba presente. El primer tramo no tuvo gran complejidad, no fue muy empinado en gran parte estaba cubierto de tierra. Luego de una hora de ascenso ya estábamos en el cerro y la dificultad cada vez era mayor, el cansancio se sintía más pronto que el día anterior, se hicieron varias paradas para descansar y las mismas se aprovecharon para disfrutar del imponente paisaje que nos rodeaba. Trascurridas tres horas y medias, llegamos a la cima del Champaqui (2789 msnm). Desde ahí se podía observar al Este, el cordón de sierras chicas, el Embalse Río Tercero, al Norte el Dique los Molinos y al Oeste Dique La Viña, Villa Dolores, Mina Clavero etc. El cielo seguía totalmente despejado y el clima igual de agradable que el día anterior.</p>
<p>Pasamos una hora y media en la cima, y en ese tiempo sacamos fotos, comimos, descansamos, pero sobre todo disfrutamos el momento. Trascurrido un tiempo emprendimos el descenso; mucho más rápido y menos agotador que el ascenso. Al llegar al albergue nos estaban esperando con el almuerzo el cual fue bienvenido.</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-45" title="champaqui3" alt="champaqui3" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2007/03/champaqui3-300x225.jpg" width="300" height="225" />Ya almorzados y con el equipaje preparado, iniciamos el retorno hacia Villa Alpina aprox. A las 16 Hs. Luego de caminar tres horas el sol termino de ocultarse tras los cerros que habíamos dejado atrás, y aun faltaba para llegar a destino, con lo cual caminamos dos horas en la noche, pudiendo así experimentar una sensación distinta y así observar el cielo colmado de estrellas y la luna que iluminaba el camino por donde íbamos. En un momento entramos al gran pinar de Villa Alpina el cual en necesario cruzar para llegar al pueblo, ahí estaba esperando el transporte que luego iba a llevar al grupo hasta Córdoba Capital. Agradecido me despedí del grupo, dirigiéndome así a un albergue de montaña el Piedras Blancas donde pase la noche, para así luego a la mañana siguiente recorrer el último tramo del viaje. Lunes 20/03 a las 13 Hs luego de caminar tres horas finalice el viaje llegando al camping Sol y Luna (La Cumbrecita).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://siguiendohuellas.com.ar/?feed=rss2&amp;p=41</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Sabor a monta&#241;a</title>
		<link>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=10</link>
		<comments>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=10#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 28 Mar 2008 00:05:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>matEo</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Trekking]]></category>

		<category><![CDATA[ascencion]]></category>

		<category><![CDATA[cacheuta]]></category>

		<category><![CDATA[mendoza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/?p=10</guid>
		<description><![CDATA[Si eres de los que se quieren iniciar en las actividades de montaña y nunca te animaste, la ascención a estos cerros te puede dar una idea de lo que te espera. Ambos se encuentran en las cercanías de la ciudad de Mendoza, y se accede por la vieja ruta internacional que ahora llega hasta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si eres de los que se quieren iniciar en las actividades de montaña y nunca te animaste, la ascención a estos cerros te puede dar una idea de lo que te espera. Ambos se encuentran en las cercanías de la ciudad de Mendoza, y se accede por la vieja ruta internacional que ahora llega hasta Cacheuta. </p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image8.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb8.png" width="604" height="138" /></a> </p>
<p> <span id="more-10"></span>
<p>Lo bueno es que no te consumen mas de 6 horas, y lo puedes hacer como excursión de un dia. Con respecto al equipo, es necesario solo lo básico:</p>
<p>* Botas de trekking.    <br />* 2 litros de agua como minimo.     <br />* Algo de comida para la cima y frutas para los descansos.     <br />* Gorro o pañuelos para el sol.     <br />* Proteccción solar en crema.     <br />* Un abrigo en caso de que refresque.     <br />* Llevar bastones puede ser de gran ayuda.</p>
<p><strong>Cerro Nahuel - 1800 m.s.n.m. aproximadamente.</strong></p>
<p>La cima de este cerro la alcanzamos por error. En un principio partí con Laura en busca del Cerro de la Vírgen, pero grande fué nuestra decepción al verlo. Es tan solo una pequeña loma con una virgen en la cima. Tratando de saciar un poco nuestras ganas de caminar, decidimos seguir el filo que sigue al oeste.</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-62" title="sabor71" alt="sabor71" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sabor71-300x200.jpg" width="300" height="200" />Para llegar al cerro Nahuel lo más recomendable es llegar en auto hasta Cacheuta, a unos km de la Ciudad de Mendoza. Dejamos el auto al final del camino que topa con la barrera de acceso al Dique Potrerillos, pese a que hay que caminar de vuelta, nos pareció lo más seguro porque hay mas gente. Chequeamos las mochilas y preguntamos algunas direcciones. el guardia de la barrera nos dijo que para acceder al cerro teníamos que caminar unos 300 metros hasta donde está el destacamento de policia. De ahí pasamos el puesto de al lado y tomamos el camino a la derecha que nos lleva a la virgen.</p>
<p>Al ver que no era para tanto, decidimos seguir un poco más alla, siguiendo el filo que daba al oeste. Llegamos a una lomada un poco más alta. Hicimos un primer parate, ya que no estamos acostumbrados a esto y nos dimos cuenta que había otra cumbre siempre al oeste. Así emprendimos la caminata que duró unas 2 horas, a paso tranquilo, hasta la cumbre del cerro Nahuel. Realmente no representa ningún desafio, salvo algunas zonas de piedras flojas y alguno que otro resbalón.</p>
<p>En la cima del cerro la vista del dique Potrerillos es realmente increíble. Se puede apreciar toda la muralla y las exclusas de escape. También vemos justo enfrente el cerro Camello, y para abajo toda la villa de Cacheuta. Realmente no tiene desperdicio. Sacamos una comidita y nos relajamos un rato en la cima, nos hidratamos y después de admirar el paisaje con los binoculares, emprendimos la vuelta.</p>
<p>Se complicó un poco con los resbalones, pero nada de que preocuparse. Lo ideal es ir con botas de trekking, asi se pisa mas firme.</p>
<p>En total la jornada no duró mas de 5 horas, y es una buena opción para relajarse y estar en contacto con la naturaleza, a pocos minutos del centro mendocino. Una vez abajo nos encontramos con el amigo de la cima, que nos invito a unos mates y facturas.</p>
<p><strong>Cerro Comisión - 2100 m.s.n.m.</strong></p>
<p>Otra variante un poco más agotadora es intentar la cumbre del cerro Comisión. Para acceder al lugar tenemos que llegar hasta Blanco Encalada. Unos cuantos kilómetros antes de Cacheuta. Dejamos el auto en la puerta de la central hidroeléctrica, de portones blancos y rodeadas de árboles.<img class="alignright size-medium wp-image-61" title="sabor51" alt="sabor51" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sabor51-300x200.jpg" width="300" height="200" /></p>
<p>Esta vez acompañado por Miguel y Javier (que me acompañaron al cerro Nahuel unas semanas antes a sacar fotos), empezamos la aproximación cruzando la ruta justo en frente de donde dejamos el auto, siguiendo un sendero que nos llevo a cruzar un puente de cemento enorme. Después nos enteraríamos que por alli corre agua.</p>
<p>Ignoramos el cartel que decia PROPIEDAD PRIVADA y esquivamos los alambres de púas, siguiendo el lecho del río seco. Hay varias bifurcafiones, pero siempre hay que orientar la marcha hacia la izquierda, o hacia el el gran filo que aparece justo después de un puesto abandonado. Hay que tomar ese filo y seguirlo.</p>
<p>A partir de alli pasaremos unas 6 cumbres falsas, y sortearemos desde tierra floja hasta grandes partes con piedras enormes. Hicimos descansos en casi todas las falsas cumbres, para rehidratarnos, ya que el sol nos castigaba duro.</p>
<p>En total la caminata hasta la cima nos demoró poco menos de 4 horas. Un par de carteles nos indicaron que estabamos en la cima. Extrañamente, el cartel decía CERRO COMICION, con c&#8230;</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-60" title="sabor41" alt="sabor41" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sabor41-300x200.jpg" width="300" height="200" />Nos dispusimos a descansar y alimentarnos cuando nos dimos cuenta que muy cerca nuestro había una pareja de cóndores volando suavemente sobre nuestras cabezas. Con una gracia y presencia increíbles, nos asombramos de ellos, y tomamos los binoculares para verlos mejor. Justo en frente del Comisión esta el cerro Camello, donde parecía ser que tenían su nido. Fué una experiencia maravillosa, y mas aún al verlos en detalle con los binoculares.</p>
<p>Luego de eso tomamos una mini siesta de rigor, mientras secabamos las medias y remeras. Nos sacamos unas fotos en la cima y emprendimos la vuelta, tratando de seguir el camino por el que vinimos. La bajada es tan empinada que gran parte la bajamos corriendo. Lo que subimos en una hora y media lo bajamos en 30 minutos, pero después empezaron los dolores de rodillas, por lo que no es muy recomendable.</p>
<p style="text-align: left">Finalmente llegamos al borde de la ruta, cansados por el sol y la falta de agua, subimos al auto hirviendo y partimos hacia el puesto más cercano a comprar una gaseosa bien helada.</p>
<p style="text-align: left"><img class="size-medium wp-image-58 alignnone" title="sabor11" alt="sabor11" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sabor11-300x200.jpg" width="300" height="200" /></p>
<p> <a href="http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/sabor1.jpg"></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://siguiendohuellas.com.ar/?feed=rss2&amp;p=10</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La comunidad flotante de los Uros</title>
		<link>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=8</link>
		<comments>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=8#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 07 Mar 2007 19:03:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Destinos]]></category>

		<category><![CDATA[bolivia]]></category>

		<category><![CDATA[titicaca]]></category>

		<category><![CDATA[uros]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/?p=8</guid>
		<description><![CDATA[Una de las variantes más comunes al viajar a Cusco es visitar Puno, donde se puede acceder a las islas de los Uros.
&#160; 
 
Ubicada sobre el lago Titicaca, a más de 3800 m.s.n.m., este grupo de aproximadamente 20 a 25 islas tiene la particularidad de estar construidas por la vegetación más abundante en la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--********************************** INFO ************************************************* --><!--***********************************TEXTO**************************************************** -->Una de las variantes más comunes al viajar a Cusco es visitar Puno, donde se puede acceder a las islas de los Uros.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image12.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image-thumb12.png" width="604" height="143" /></a>&#160; </p>
<p> <span id="more-8"></span>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image13.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image-thumb13.png" width="167" height="244" /></a>Ubicada sobre el lago Titicaca, a más de 3800 m.s.n.m., este grupo de aproximadamente 20 a 25 islas tiene la particularidad de estar construidas por la vegetación más abundante en la zona, la totora. Todas estas islas se encuentran dentro de la reserva nacional del lago Titicaca.</p>
<p> Para llegar a las islas tendremos que contratar un servicio de algunas de las lanchas que se encuentran en la bahia de Puno. A partir de allí, tendremos unos 6km de viaje, unos 30 minutos. Ya de lejos las islas asombran por su tamaño y las estructuras que han construido. Hay cabañas, iglesias, dos escuelas, y también se están dedicando al turismo, construyendo torres para que los visitantes puedan mirar desde una perspectiva mas amplia. También han instalado unas chozas con un teléfono público y otra para los que quieran pasar la noche, ambas alimentadas por energía solar.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image14.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 0px 0px 10px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image-thumb14.png" width="244" height="161" /></a> Los Uros son excelentes constructores y pescadores, mientras que las mujeres son hábiles en las artes de tejer. En las islas hay varios artículos para comprar, hechos por ellos mismos. Por lo general, después de la charla informativa del guía, y luego de probar un buen mordiscón de totora (que según dicen, tienen muchas propiedades favorables para el hombre) se ofrece un viaje a otras de las islas en los barcos de totora, que se desplazan lentamente por el lago impulsados por un remero. Estas embarcaciones son construidas magníficamente para ser usadas durante un corto tiempo, luego del cual se empiezan a pudrir. Los Uros las reciclan y las unen a las islas con el fondo para arriba, aumentando la superficie de las islas en forma paulatina.</p>
<p><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image15.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px 10px 0px 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="left" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/06/image-thumb15.png" width="244" height="162" /></a>Las islas están formadas por bloques compactos de raíces de totora que se mantienen a flote gracias a los gases que quedan atrapados entre las raíces al momento de la descomposición. De esta manera también construyen sus barcos y casas, sobre la superficie de la isla. Para evitar el movimiento descontrolado de las mismas a través del lago, están ancladas al fondo por palos.</p>
<p> La cantidad de islas también se ve influenciada por las familias que deciden separarse o porque algunas no están de acuerdo en la apertura al turismo, por lo que; mas conservadoras, deciden alejarse. Según el guía, esto ha llegado a crear algunos conflictos entre ellos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://siguiendohuellas.com.ar/?feed=rss2&amp;p=8</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Cusco - Ciudad de Incas</title>
		<link>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=1</link>
		<comments>http://siguiendohuellas.com.ar/?p=1#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Jan 2006 00:11:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Destinos]]></category>

		<category><![CDATA[cusco]]></category>

		<category><![CDATA[incas]]></category>

		<category><![CDATA[peru]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://localhost/siguiendohuellas.com.ar/?p=1</guid>
		<description><![CDATA[Emplazada en el medio de la cordillera de los Andes, asombra tanto por su historia, como por su gente; y tal vez sean pocas las ciudades que tengan la mística y calidez de Cusco. 
&#160;
 
 
Con una alta gama de actividades para realizar, y decenas de calles que recorrer, este antiguo legado de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="contenidoRelato">Emplazada en el medio de la cordillera de los Andes, asombra tanto por su historia, como por su gente; y tal vez sean pocas las ciudades que tengan la mística y calidez de Cusco. </div>
<div>&#160;</div>
<div><a href="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image10.png"><img style="border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px" title="image" border="0" alt="image" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2009/04/image-thumb10.png" width="604" height="138" /></a> </div>
<p> <span id="more-1"></span>
<div id="contenidoRelato">Con una alta gama de actividades para realizar, y decenas de calles que recorrer, este antiguo legado de la cultura incaica hace que la altura sea lo último de que preocuparse.</div>
<div>&#160;</div>
<h3>Un poco de historia</h3>
<p>&#160;</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-65" title="cusco11" alt="cusco11" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2006/01/cusco11-300x193.jpg" width="300" height="193" />La ciudad de Cusco esta ubicada en el valle del rio Watanay; en la zona centro sur de Peru. Por encima de los 3360 m.s.n.m. fue fundada por el Inka Manqo Qhapaq entre los siglos XI y XII D.C. como capital de Tawantisuyo. Posteriormente, el 23 de marzo de 1534 el conquistador Francisco Pizarro fundó sobre la base de la ciudad inca una ciudad española, quedando actualmente el mismo plano incaico. Su nombre proviene de la palabra quechua &#8216;Qosqo&#8217; que significa ombligo o centro de Tawantisuyo. `</p>
<h3>Que hacer? Donde ir?</h3>
<p>&#160;</p>
<p>Lo primero que llama la atención al llegar es que toda la ciudad esta preparada para el turismo; por lo que resulta imposible aburrirse en Cusco. Hoteles y hostels se encuentran por todos lados, así que no es recomendable llevar carpas o bolsas de dormir. Mas aún con la gran oferta de precios de las habitaciones; que varían proporcionalmente con la cercanía a la plaza central de la ciudad. Se pueden encontrar alojamientos desde 10 soles por noche (aproximadamente unos 3 dólares) y es frecuente regatear para obtener una pequeña atención, sobre todo si son varias personas para alojarse.</p>
<p>Esta ciudad resulta ideal para caminarla. Demasiados lugares por conocer, entre los que se pueden destacar templos, museos, monumentos, plazas y, por supuesto, la gran atracción del lugar: las ruinas. Hace falta por lo menos 7 días para conocer la ciudad tranquilamente. Es muy recomendable comprar un boleto turístico válido por 10 días para visitar las ruinas más cercanas a la ciudad y los museos más importantes. Se lo puede comprar en el Museo de Arte Popular y en algunas ruinas y tiene un valor aproximado de 10 dólares y; junto con excursiones como el city tour y otras salidas específicas, se cubre en 2 o 3 días una parte importante de la ciudad y su historia. Basicamente el pase incluye la entrada a los siguientes lugares:</p>
<div style="padding-left: 50px">
<li>Saqsaywaman </li>
<li>Qenqo </li>
<li>Pukapukara </li>
<li>Tambomachay </li>
<li>Pikillaqta </li>
<li>Tipán </li>
<li>Chinchero </li>
<li>Ollantaytambo </li>
<li>Pisaq </li>
<li>Monumento a Pachacuteq </li>
<li>Museo de Arte del Monasterio de Santa Catalina </li>
<li>Museo de Arte Popular </li>
<li>Museo de Sitio Qoricancha </li>
<li>Centro Qosqo de Arte Nativo </li>
<li>Museo Historico Regional </li>
<li>Museo Municipal de Arte Contemporaneo </li></div>
<p>&#160;</p>
<p>Cada uno de estos lugares cuenta un poco de la historia de la ciudad y del Valle Sagrado, por lo que ir acompañado de un guía local es altamente recomendable. En la plaza central abundan las ofertas de city tours y salidas a las ruinas. Sin embargo este pase no incluye la visita a algunos museos más importantes ni tampoco a la maravillosa ciudadela de Machu Pichu, la cual merece por lo menos de 3 días, entre viaje de ida y de vuelta y la visita misma.</p>
<p><img class="alignright size-medium wp-image-67" title="cusco31" alt="cusco31" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2006/01/cusco31-300x183.jpg" width="300" height="183" />Si lo que uno busca es un poco más de aventura, las opciones no son escasas. Se pueden hacer las visitas a las ruinas en caballo, o alquilar motocicletas, motos enduro y cuatricilos. También hay salidas de uno a varios días en bicicleta de montaña (a partir de 30 dólares) o trekking a distintos picos de la cordillera. El rafting es tambión una opción muy interesante para experimentar, con precios a partir de los 25 dólares. Por lo general todas estas excursiones incluyen guía, comida y el equipamiento necesario para la actividad. Sin embargo, la mejor opción de trekking es el camino del Inca, solo disponible con guías. Tiene una duración de 3 a 4 días (dependiendo de donde se elija empezar) y su coste no baja los 110 dólares por persona, todo incluido. Otra variante es el trekking al recientemente descubierto Choquequirao, de 4 días de duración, para el que le gusten las salidas menos concurridas y un poco mas intrépidas.</p>
<h3>Donde comer, donde comprar?</h3>
<p>&#160;</p>
<p>Por toda la periferia de la plaza se encuentran bares y tiendas para mirar y descubrir, totalmente adaptadas al turismo. Sin embargo, si prefiere comer en algún lugar mas autóctono, nunca esta de mas caminar por las calles mas alejadas de la plaza, o por las ramificaciones de la Avenida Sol, donde podrás encontrar restaurantes y comedores con precios realmente bajos y de excelente calidad. En esta misma avenida se encuentran varias ferias de artesanías en donde el regateo puede llegar a volverse una tentación. Otra opción es comprar en el supermercado y comer en el hostal, ya que la mayoría tiene cocina con todo lo necesario para comer bien.</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-66" title="cusco21" alt="cusco21" src="http://siguiendohuellas.com.ar/wp-content/uploads/2006/01/cusco21-205x300.jpg" width="205" height="300" />Con respecto a la vida nocturna, la diversión esta asegurada. Al caer la tarde aparecen los tarjeteros de los distintos bares de la plaza, con invitaciones que incluyen en el mejor de los casos, un trago gratis. Todos los bares de la plaza tienen música para pasar la noche y gente de todas partes del mundo para conocer. Para los más tranquilos, en el barrio de San Blas y en la calle Chokechaka hay varios pubs para tomarse una buena cerveza bien fría.</p>
<h3>Para tener en cuenta</h3>
<p>&#160;</p>
<p>Es muy importante mantener la calma al llegar a los lugares de visitas, porque hay mucha gente que se agolpa para ofrecer algún servicio, alojamiento o comida. Mucha gente comenta de los robos, pero solo hay que estar atento y mirar el equipaje de vez en cuando. Asustarse no sirve de nada. Tenga en cuenta que esta gente trabaja de lo que alcanza a vender. No se asuste y diríjale la palabra a uno en particular. Los demás ya no molestarán. Esto es muy común en el Cusco y alrededores.</p>
<p>Pese a la altura, en Cusco es muy frecuentes las lluvias repentinas y bastante violentas, sobre todo en verano. Un buen poncho de agua permanentemente en la mochila de mano los puede sacar del apuro. Recuerde llevar calzado cómodo y ropa holgada. Los precios también aumentan en la temporada alta, que es la época de pocas lluvias y de las festividades incas como el Inti Raymi. Estar bien hidratado y un buen estado físico también puede ayudar a pasarla mejor, sobre todo los primeros días en los que el aire no es suficiente.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://siguiendohuellas.com.ar/?feed=rss2&amp;p=1</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- www.000webhost.com Analytics Code -->
<script type="text/javascript" src="http://analytics.hosting24.com/count.php"></script>
<noscript><a href="http://www.hosting24.com/"><img src="http://analytics.hosting24.com/count.php" alt="web hosting" /></a></noscript>
<!-- End Of Analytics Code -->
